De esta ciudad emprendedora toma el nombre el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, representante de los humedales manchegos.
El Agua es el eje de la vida de Daimiel, desde la Motilla del Azuer, yacimiento de la Edad del Bronce, en el que se pone ya de relieve la importancia del control del agua, a la necesidad de los molinos hidráulicos como potencial económico para la Orden de Calatrava, hasta el Centro del Interpretación del Agua, realizado por un arquitecto de prestigio: Miguel Fisac; que valora los aspectos naturales, sociales, económicos e históricos relacionados con el agua.










